La importancia de poner límites


Muchos de los problemas durante el desarrollo de los niños y niñas comienzan con situaciones en lo cotidiano y que a veces no lo vemos. Uno de estos es poder poner límites para evitar la baja tolerancia a la frustración. ¿Qué es esto? Es cuando los niños y niñas son demandantes y exigentes, buscan satisfacer de forma inmediata sus necesidades y al no ser cumplidas o cuando se llevan a cabo con ligera postergación presentan berrinches, llanto y les cuesta manejar sus emociones.

¿Cómo podemos identificar si tienen baja tolerancia a la frustración? Los niños o niñas tienden a ser impulsivos, tienen dificultad para expresarse, son muy exigentes, evita enfrentarse a nuevos retos, son berrinchudos, pocos flexibles, tienen poca paciencia y se aburre muy rápidamente, presenta una actitud muy egocéntrica. Esto provoca que socialmente les cueste trabajo relacionarse o adaptarse y en el ámbito personal puede haber inmadurez cognitiva y emocional, además de la falta de herramientas o habilidades para poder enfrentar distintas adversidades, lo que en la adolescencia se puede reflejado en abusos.

Cuando se tiene tolerancia a la frustración, los niños y niñas no se creen el centro del universo, lo cual es importante ya que crean empatía con los demás. Por otro lado si aprenden a que sus deseos no son satisfechos por papá o mamá en ese mismo instante, pueden aprender a encontrar caminos para satisfacerlos ellos mismos, lo cual fortalece su autoconfianza y su autonomía. Para que esto pueda suceder les tenemos un par de consejos que pueden servir para que papá y mamá l