Gente feliz a través del lenguaje positivo

Una de las preocupaciones más comunes de los

padres en la actualidad es el cómo pueden generar una educación en los hijos bajo una autoestima que les pueda asegurar éxito y felicidad en su futuro.


¿QUE ES LENGUAJE POSITIVO?

Según el filósofo Luis Castellanos (2016), “El lenguaje positivo es el hecho de poner inteligencia en el lenguaje. Significa entender, apreciar y usar las palabras que formulamos de una manera efectiva y beneficiosa para mejorar la comunicación, la relación con los demás, con uno mismo, y para la toma de decisiones”.


Las palabras funcionan en el cerebro y en base a ellas se producen nuestros pensamientos y emociones, estas son aprendidas durante nuestra infancia, donde se asientan los pilares de nuestra personalidad, de nuestra autoconfianza, de nuestro autoconcepto, de la forma de percibir al mundo. Los mensajes que reciben los niños a través del lenguaje (verbal y no verbal) que emplean los progenitores, la forma de atender sus necesidades y la propia experimentación del niño, les modelará aumentando o minando su autoestima. Las verbalizaciones negativas tales como “nunca me sale nada bien”, “no sirvo para nada” son señales claras para enfatizar el empleo del lenguaje positivo, y en numerosas ocasiones su causa se encuentra en una escasa utilización de lenguaje positivo en el ámbito familiar.

Cuando nos hacemos padres o madres, nos esforzarnos en dar lo mejor a nuestros hijos, la mejor alimentación, la mejor educación, pagarles actividades extraescolares para ofrecerles la mejor formación… y sin embargo olvidamos que el lenguaje positivo es tan necesario o más que todo lo anterior. Los malos modos, los gritos, las ofensas e incluso la indiferencia, no funcionan para educar o mejorar el comportamiento de los hijos ni tampoco para su autoestima, las palabras negativas reducen el campo de visión de nuestro mundo. Las personas creamos nuestra vida a través de las palabras, aprendemos a través de ellas, solucionamos conflictos a través de las palabras, si ofrecemos palabras de calidez, con un lenguaje positivo, en una perspectiva positiva, será aquello en lo que basamos nuestra vida, nuestras acciones y todo aquello que reflejamos ante los demás. Las palabras positivas tienen como efecto estar mas concentrados, estar más atentos, tomar mejores decisiones, ayudan a solucionar problemas más eficientemente e incluso a evitarlos, ayuda a ser más inteligentes, más creativos.