Entendiendo mis emociones

Desde muy pequeños todos experimentamos cientos de emociones y principalmente en la infancia donde pareciese que las vivimos con mayor fuerza y descontrol. En el niño parece que no hay algo que no le provoque emoción, jugar felicidad, el beso de mamá la emoción del cariño o amor, obligarlo a bañarse enojo, los truenos por la noche miedo la partida de papá al trabajo tristeza.

Tanto los acontecimientos como los sucesos y las percepciones que vive el niño lo llevan de un lugar a otro en un confeti de emociones.

Y aquí esta una de sus principales tareas es aprender a domesticar ese mostrito interior de las emociones.

Esto lo lograra al aprender a expresar sus emociones y poder identificarlas y diferenciarlas para después poder comprender el mensaje de ellas.

Las emociones básicas son la alegría, la tristeza, el enojo, el miedo, amor, desagrado., todas ellas pueden ser generadas por cosas que nos suceden en nuestro exterior o la vida cotidiana, así como situaciones que vivimos en nuestro interior.

Toda emoción tiene un proceso interno que involucra a nuestro cerebro y nuestro sistema nervioso, de ahí que pueden hacer que el corazón de un pequeño lata emocionado, los nervios le hagan sudar sus manecitas.

Todas estas emociones también son acompañadas por nuestro lenguaje no verbal y es así como las reconocemos en el otro , un ceño fruncido cuando está enojado, hombros caídos cuando la tristeza se hace presente un todo de voz acelerado y agudo de alegría

Tendemos a dividir las emociones en positivas y negativas, según sean agradables o desagradables. Sin embargo todas cumplen una función de sobrevivencia y adaptación

La alegría por ejemplo le brinda confianza y seguridad.