Consejo de una nutrióloga: No empieces la dieta en enero.

Inicia diciembre y comienzan los preparativos para las posadas, cenas navideñas y de año nuevo. Someterse a un proceso de cambio de hábitos de alimentación pareciera impensable ya que suele ser una temporada en la que se consumen alimentos o bebidas en exceso. En cambio, enero suele ser un mes ideal para proponerse cambiar de hábitos, ya que después de un mes comiendo y bebiendo en cantidades mayores a lo habitual, una posible culpa derivada de este consumo, algún malestar gastrointestinal que suele acompañarla y la llegada de un nuevo año, son motores importantes para proponerse bajar de peso.