Depresión y distimia en adolescentes y niños

Deseo compartir con ustedes un texto de la Dra. Marcela Larraguibel Q. que nos habla dela Depresión y Distimia en niños y Adolescentes, ya que me parece muy adecuado para entender y comprender estos trastornos

“Definición El trastorno depresivo (TD) se define como un permanente estado de ánimo bajo presente la mayor parte del día casi cada día, durante un período de al menos dos semanas. La distimia consiste en un cambio prolongado y persistente de baja del ánimo que generalmente es menos intenso pero más crónico que el TD, por al menos 1 año de duración.

Epidemiología y Comorbilidad La prevalencia del TD es aproximadamente 2% en niños y 4% a 8% en adolescentes, con una relación hombre: mujer de 1:1 durante la niñez y 1: 2 durante la adolescencia. Estudios sugieren que cada generación sucesiva desde 1940 tiene mayor riesgo de desarrollar TD y que estos trastornos están siendo reconocidos a edades más tempranas. Entre 40% a 90% de los jóvenes con TD presentan otro diagnóstico psiquiátrico. Los diagnósticos comórbidos más frecuentes son: distimia, trastornos ansiosos, trastornos disrruptivos y abuso de sustancias. Los pocos estudios epidemiológicos de la distimia muestran una prevalencia de 0,6% a 1.7% en niños y 1.6% a 8% en adolescentes. Aproximadamente 70% de los jóvenes con distimia también presentan un TD (depresión doble). El 50% tiene otro trastorno psiquiátrico preexistente incluyendo los trastornos ansiosos, trastorno de conducta, trastorno por déficit de atención y enuresis o encopresis.

Diagnóstico El niño debe al menos experimentar por dos semanas cambios intensos en el estado de ánimo, manifestado por ánimo depresivo o irritable y/o pérdida de interés y placer. Además, debe tener otras características clínicas, incluyendo cambios significativos en el apetito, peso, sueño, actividad, concentración, nivel de energía, autoestima, y motivación. Los síntomas se presentan como un cambio del funcionamiento previo y producen deterioro de las relaciones familiares y/o sociales o en el rendimiento de las actividades. Aún más, los síntomas no deben ser atribuibles a abuso de sustancias, uso de medicamentos, otras enfermedades psiquiátricas, duelo o enfermedades médicas. La manifestación del cuadro clínico del TD de la ninez varía según la etapa de desarrollo en que se manifiesta. Los niños frecuentemente muestran más síntomas ansiosos (incluyendo fobias y ansiedad de separación), síntomas somáticos y alucinaciones auditivas. También los niños pueden expresar irritabilidad y frustración a través de pataletas y problemas conductuales, en vez de la verbalización de sus sentimientos. Quizás debido a su inmadurez cognitiva, ellos tienen pocos delirios e intentos de suicidio severos.

Los adolescentes tienden a presentar más alteraciones del sueño, apetito, delirio, ideación e intento de suicidio, y deterioro de su funcionamiento previo, que los niños con TD, pero más problemas conductuales y menos síntomas neurovegetativos que adultos con TD. Las