GLP-1 y pérdida de masa muscular: ¿qué debemos cuidar durante la pérdida de peso?

Actualizado: 5 oct
Artículo escrito por Dafnee Reyes Santoyo, Licenciada en Nutrición de Transpersonal Playa.
En los últimos años, los medicamentos basados en GLP-1, como semaglutida y otros tratamientos incretínicos, han tomado mucha relevancia en el tratamiento del sobrepeso y la obesidad. Y sí, los resultados en pérdida de peso pueden ser importantes. Sin embargo, desde la nutrición hay algo que no deberíamos perder de vista: no todo lo que baja en la báscula es grasa. Pero entonces, ¿qué necesitamos saber sobre los GLP-1 y la pérdida de masa muscular?

Cuando una persona pierde peso, normalmente existe una reducción tanto de masa grasa como de masa libre de grasa. Esta última incluye diferentes tejidos y componentes corporales, por lo que hablar de "pérdida de músculo" y "pérdida de masa magra" como si fueran exactamente lo mismo puede llevarnos a interpretaciones incorrectas.
Los estudios realizados con medicamentos como semaglutida y tirzepatida sí han encontrado reducciones de masa magra durante la pérdida de peso. Por ejemplo, en el estudio de composición corporal de SURMOUNT-1, aproximadamente el 75% del peso perdido con tirzepatida correspondió a grasa y alrededor del 25% a masa magra.
Esto no significa que el medicamento "destruya los músculos". La pérdida rápida de peso y el déficit energético también pueden contribuir a una reducción de masa libre de grasa. Además, diferentes estudios utilizan métodos distintos para medirla, como bioimpedancia o DEXA, y la masa magra no representa exclusivamente músculo.
Una revisión sistemática sobre semaglutida encontró precisamente esta variabilidad: en algunos estudios la masa magra se mantuvo relativamente estable, mientras que en otros se observaron reducciones. Al mismo tiempo, la proporción de masa magra respecto al peso corporal podía aumentar porque la pérdida de grasa era mayor.
Por eso, para mí, la pregunta importante no debería ser únicamente:
¿Cuántos kilos bajó?
También deberíamos preguntarnos:
¿Qué está perdiendo esa persona y qué estamos haciendo para conservar su músculo?
Aquí es donde la nutrición tiene un papel fundamental.
Durante un tratamiento con GLP-1, la disminución del apetito puede hacer que algunas personas coman cantidades muy pequeñas y, en consecuencia, consuman menos proteína y energía de la que necesitan. Si además no realizan entrenamiento de fuerza, el estímulo para conservar la masa muscular puede ser insuficiente.
Por eso considero importante trabajar en tres puntos:
1. Suficiente proteína
La cantidad debe individualizarse según peso, composición corporal, edad, actividad física y objetivo. No se trata simplemente de "comer mucha proteína", sino de distribuirla adecuadamente durante el día y priorizar fuentes de buena calidad.
2. Entrenamiento de fuerza

El músculo necesita un estímulo. Caminar y hacer actividad cardiovascular son excelentes para la salud, pero durante una pérdida de peso el entrenamiento de resistencia puede ser especialmente importante para ayudar a conservar la masa muscular. La literatura reciente también señala al ejercicio de fuerza como una de las principales estrategias para disminuir la pérdida de masa muscular durante tratamientos incretínicos.
3. No buscar únicamente bajar rápido
Una pérdida de peso exitosa no debería medirse solamente por el número que aparece en la báscula. También debemos observar cintura, porcentaje y kilos de grasa, masa muscular, fuerza, rendimiento físico, alimentación y adherencia.
De hecho, la evidencia más reciente nos invita a ser cuidadosos con la interpretación de estos cambios. Una reducción de masa magra en una medición no necesariamente significa que la persona esté desarrollando sarcopenia o que haya perdido una cantidad clínicamente importante de músculo. Todavía existen diferencias importantes entre estudios y métodos de medición.
Entonces, ¿los GLP-1 son malos para el músculo?
No sería correcto plantearlo de esa manera.
Los GLP-1 y los medicamentos incretínicos pueden producir una pérdida importante de peso y, dentro de esa pérdida, puede existir reducción de masa magra. Pero esto debe entenderse dentro del contexto de todo el proceso de pérdida de peso.
El objetivo no debería ser simplemente "bajar kilos", sino conseguir una mejor composición corporal y preservar la mayor cantidad posible de masa muscular y función física.
Por eso, si una persona utiliza un GLP-1, considero que el acompañamiento nutricional y el entrenamiento de fuerza no deberían verse como algo adicional, sino como parte importante de la estrategia.

Menos peso no siempre significa mejor composición corporal.
La meta debería ser perder principalmente grasa, mantener músculo y construir hábitos que puedan mantenerse incluso después de terminar el tratamiento.
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