Para los que sufren por amor...


En estas generaciones existen muchas parejas que se acercan a terapia porque sufren por “amor”.

Resulta que hemos aprendido por lo que nos dicen, lo que escuchamos en canciones, lo que vemos en la tele que el amar a alguien es renunciar a uno mismo.

Nadie nos ha enseñado a darnos cuenta de nuestros afectos, a darnos cuenta de nuestras necesidades,

Sufrimos por amor porque no hemos sido educados para amar, no nos han enseñado a discernir nuestros afectos y evitar que el sano amor constructivo se convierta en oscura dependencia enfermiza.

Por el contrario, se promueve un amor dependiente en donde mientras mas dependas mas amas, mientras más renuncias a lo que te gusta más cariño le tienes al otro, y exalta excesivamente el concepto del amor puro e incondicional “a cambio de nada” que hace mucho daño en estos casos.

La realidad es que ¡El amor siempre es recíproco!

Nunca es a cambio de nada. Tú importas tanto como tu pareja, tu vales tanto como tu pareja, y así como tu das necesitas recibir, si las cosas no están claras, si no están parejas, es hora de hacer algo al respecto.