Infidelidad: ¿motivo de separación? u ¿oportunidad?


Recuerdo con gusto que en muchas de las primeras entrevistas con los pacientes que solicitan terapia de pareja, trato de conocerlos poco a cada uno de ellos, saber a qué se dedican, cuantas horas trabajan, si tienen alguna enfermedad o deuda que les preocupe, si tienen hijos, si hay alguna preocupación por ellos, etc, es el inicio de una nueva historia o un capitulo que acaba de iniciaren sus vidas.

Después de obtener un poco de información tanto individual, de pareja y familiar. Continuó con la pregunta; cuál es motivo de sus visita, en muchas ocasiones se miran uno al otro y deciden quién va a decir las palabras más dolorosas que pueden estar viviendo en ese momento “es que él o ella me fue infiel”. Inmediatamente se pueden percibir las emociones en cada uno de ellos; llanto, tristeza, nostalgia, pena, incomodidad, duelo, coraje, dolor, angustia, incertidumbre, pero de igual manera se perciben esperanza, ilusión, ganas de cambio.

Es cuando en mí me cuestiono; ¿la infidelidad es un motivo de separación o una gran oportunidad de conocerse y trabajar juntos para que esta situación los fortalezca en la nueva etapa de su relación?