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Los escenarios de la violencia masculina

Actualizado: 12 dic 2022


¿Te ha pasado que en casa, tu pareja se comporta de cierta manera, pero cuando tienen visitas de amistades o familia extendida, cambia su comportamiento?


Esta situación se explica por la existencia de escenarios de masculinidad, entendemos por escenario, el lugar o espacio destinado a la representación de una escena. Debido a que la masculinidad es un elemento construido en nuestra sociedad (https://fb.watch/beKNHyu6Bv/), por ello requiere tener ciertos elementos para poder validarse o aceptarse como masculinidad, así como lo escuchas, la masculinidad es una representación escénica que tiene público y todo, gente alrededor que determina si estuvo bien actuada o le faltó algo. Por supuesto que a diferencia del maravilloso teatro callejero, el ejercicio de la masculinidad ocurre de manera poco consciente por parte de sus actores y actrices, al igual que su público, no son conscientes de lo que ocurre y de su participación en dicha escena.


Así como el buen actor necesita de ser observado para sacar lo mejor de sí mismo, el “buen hombre masculinizado” requiere de un escenario específico para potencializar su masculinidad, es por ello que la presencia del cuñado o suegro machista en tu casa, lo hace cambiar, hace que no se acerque a la cocina, o que cambie su volumen, tono o firmeza en su voz.


Pero no sólo ocurre esto en los espacios privados, también ocurre en lo público, cuando los hombres se coluden para acosar con la mirada el cuerpo de una mujer, lo hacen desde lo que les significa dicho escenario, la mirada de otros hombres que sin saberlo son público y actores de una misma escena, ocurre en el trabajo, en el transporte público, en las calles, en la congregación religiosa, etc.


La violencia como elemento de control para perpetuar la división de roles de género, contiene una estructura de escena también, cuerpos de hombres que se autorizan a sí mismos para violentar de acuerdo a lo que creen e interpretan como inercias y ante las cuales se viven y declaran incapaces de reprimir; en terapia muchos hombres refieren que los mueve un impulso , que a veces es incontrolable, por ejemplo, al ver a su pareja con otro hombre, al ver a una persona en vulnerabilidad o necesidad de ayuda, cuando les levantan la voz, cuando se burlan de ellos, cuando les mientan la madre, cuando ven que alguien comete un “error”, todos los anteriores son ejemplos de libretos no conscientes, en donde los actores y actrices actúan bajo lógicas que han internalizado, como si tuvieran un apuntador en la oreja que les exige qué hacer y cómo hacerlo.




“Ayer en casa mi esposo y yo estábamos lavando la ropa, lo hacemos como cada domingo, él se encarga de la ropa blanca y yo la de color, ambos participamos en el proceso y lo hacemos turnando nuestros gustos musicales, pero ayer, mientras lavábamos, llegó mi suegra y mi cuñado, en ese momento mi esposo soltó el canasto de ropa, corrió a la habitación a cambiarse la playera mojada y se sentó en la sala , prendió la pantalla de televisión e invitó una cerveza a mi cuñado mientras mi suegra les preparaba unos nachos; no me dio ni tiempo de entender lo que pasó, actuó rarísimo , y cuando lo confronté al siguiente día, él solamente se limitó a decirme que era imaginación mía, que sólo quiso ser atento con su familia” Marisela 33 años

Este ejemplo muestra como el escenario determina la conducta de las personas que están presentes, actores y actrices que desempeñan sin saber un papel, y un público que sin darse cuenta castiga y premia el cumplir con la expectativa (libreto social).

En terapia de pareja con enfoque de género, una de las principales tareas es hacer conscientes estos elementos en la relación, y la manera como impactan en la dinámica de pareja, ya que si bien, a veces estos escenarios son favorables para todos los involucrados, en la mayoría de las ocasiones son injustos para ciertos cuerpos y pueden culminar en actos de violencia que en el peor de los casos intenten ser justificados bajo ideas absurdas como: “ella me provocó”, o “esta es mi cruz y es lo que me toca”.


Eres bienvenido y bienvenida a un proceso psicoterapéutico con perspectiva de género, donde te acompañaremos con herramientas para salir de este ciclo que perpetúa dinámicas injustas en nuestra sociedad, y que pone en riesgo el amor y compañerismo entre iguales que idealmente debiera existir en las relaciones de pareja.





Si quieres una cita con el psicoterapeuta Fredy Toriz puedes escribirnos haciendo click en este enlace:

Recuerda que trabajamos con consultas presenciales en Playa del Carmen México y en línea a cualquier país de habla hispana.

984-804-5907








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