Hombre conquistador, hombre violentador

¿Se puede conquistar con detalles? ¿Está mal ser conquistador?, para responder estas preguntas habría que preguntarle a los pueblos originarios de América en el siglo XVI, es de conocimiento general que en este periodo aquellas personas que se resistieron a la conquista fueron acribilladas, y es que la acción y definición de conquistar implica ganar o vencer la voluntad de otra persona sin considerar los medios utilizados, y siguiendo dicho objetivo, el de vencer o ganar la voluntad de otra persona, se permite de todo, incluida la mentira, el chantaje, la manipulación, el soborno, etc.



Es por ello que mantener en nuestra cultura la etapa de conquista en las relaciones de pareja, representa un profundo riesgo para la relación, pero sobre todo para la persona conquistada, ya que implica que su voluntad será vencida por medio de la manipulación velada.

Hombres que llevan serenata, flores y osos enormes de peluche a lugares públicos para exponer y presionar la decisión de una mujer o pareja, representan el ejemplo claro de dicha conquista, ya que dicho acto no dista mucho del famoso caballo de Troya, que por fuera era una ofrenda y por dentro una in