¡Échale salsa picante! Podría traerte beneficios a la salud.

Estudios dirigidos a evaluar los beneficios de la dieta mexicana en la salud concluyen que el consumo de un patrón alimentario mexicano podría mejorar los trastornos metabólicos que se presentan en enfermedades crónicas. El 90% de los platillos mexicanos contienen algún tipo de salsa picante. Y a pesar de que no se han realizado estudios específicos que evalúen el efecto de su consumo en enfermedades, la ingesta de los ingredientes principales de las salsas han sido relacionados con una reducción del desarrollo de enfermedades crónicas. Los ingredientes básicos son principalmente el chile, el tomate, la cebolla, el ajo y distintas especias. De hecho, el ajo y la cebolla ya eran alimentos utilizados en el tratamiento de varias enfermedades desde tiempos antiguos. Los egipcios los incluían en fórmulas para tratar dolores de cabeza, enfermedades del corazón y tumores. También, los mayas y aztecas utilizaban ingredientes típicos de la cocina mexicana como medicina en enfermedades agudas y crónicas.