Depresión Funcional: cuando sigues cumpliendo, pero por dentro estás agotada (o)
- psicologo1tp
- hace 35 minutos
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Vivimos en una cultura que premia la productividad, la fortaleza y la capacidad de seguir adelante. Ir al trabajo, atender a la familia, cumplir compromisos y mantener una sonrisa social suele interpretarse como señal de estabilidad emocional.

Sin embargo, existe una forma silenciosa de malestar que muchas personas atraviesan sin que su entorno lo note: la depresión funcional.

No siempre luce como llanto constante o aislamiento. A veces luce como eficiencia.
La depresión funcional, aunque no aparece como diagnóstico específico en el DSM-5 el término se utiliza clínicamente para describir a personas que:
•Cumplen con sus responsabilidades cotidianas
•Mantienen su desempeño laboral o académico
•Sostienen a otros emocionalmente
•Pero internamente experimentan vacío, agotamiento o desesperanza
Siguen funcionando. Pero ya no están disfrutando. Las señales que suelen pasar desapercibidas son:
•Cansancio persistente, incluso después de dormir.
•Irritabilidad o sensibilidad aumentada.
•Sensación de desconexión emocional.
•Pérdida de interés en actividades antes placenteras.
•Pensamientos frecuentes de autoexigencia, por ejemplo: “tengo que poder con todo”.
Desde fuera, la persona parece estable. Por dentro, se siente sostenida por puro esfuerzo. Y el cuerpo también habla, desde una perspectiva psicocorporal, es importante comprender que el cuerpo no es un espectador del malestar emocional: es su escenario.

Cuando las emociones se reprimen, el cuerpo puede comenzar a manifestar señales como:
•Contracturas constantes
•Dolores musculares sin causa médica clara
•Problemas gastrointestinales
•Enfermedades recurrentes
•Sensación de pesadez corporal
El sistema nervioso permanece en un estado de alerta o sobrecarga prolongada. El cuerpo intenta compensar lo que la mente está exigiendo.
¿Por qué es tan difícil reconocerla?
1. Porque hemos normalizado el sacrificio como virtud.
2. Descansar genera culpa.
3. Pedir ayuda se vive como debilidad.
4. Detenerse se interpreta como fracaso.

Podemos ayudarnos con los siguientes objetivos:
• Validar el cansancio sin minimizarlo
•Identificar los niveles reales de exigencia personal
•Incorporar pausas corporales conscientes durante el día
•Reconectar con sensaciones físicas básicas (respiración, postura, tensión)
•Buscar acompañamiento profesional oportuno
La terapia no es sólo para quien ya no puede levantarse de la cama. También es para quien se levanta todos los días… pero se siente cada vez más lejos de sí misma(o).

Si quieres una cita con la psicóloga María Adela Pérez puedes escribirnos haciendo click en este enlace:
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